Señores Autoridades del Colegio de Arquitectos de Venezuela y de la Universidad Santa María, Señores Diplomáticos, Señores miembros de la Asamblea Nacional, Arquitectos e Ilustres condecorados, colegas, alumnos, amigos
Buenas tardes.
Hoy nos hemos reunido en ocasión del Día Nacional del Arquitecto, fecha propicia para honrar a los pioneros que sentaron las bases de nuestra arquitectura nacional y de la formación académica. Día de reconocimientos y de encuentros cálidos y afectuosos entre colegas, profesores, familiares y amigos. Día para recordar la historia del Colegio de Arquitectos de Venezuela y de considerar lo más conspicuo de la contemporaneidad de esta institución gremial.
¿Dónde estamos y por qué?
¿Cuál es la realidad de nuestro gremio?
Vale la pena recordar que el 4 de julio de 1945 nace la Sociedad Venezolana de Arquitectos (SVA) fundada por los arquitectos Rafael Bergamín, Luis Eduardo Chataing, Cipriano Domínguez, Enrique García Maldonado, Heriberto González Méndez, Roberto Henríquez y Carlos Raúl Villanueva, el impulsor y su primer presidente. Hasta en eso se destacó el Maestro.
Luego, el Arquitecto Ernesto Fuenmayor transforma la SVA en Colegio de Arquitectos de Venezuela, conocido como CAV en 1966. El CAV se convierte y registra como una sociedad civil, con persona jurídica y con patrimonio propio, de carácter profesional. Tiene desde sus inicios, y aún mantiene, la misión de representar a los profesionales de la arquitectura ante las instituciones públicas y privadas, tanto nacionales como internacionales, velar por la ética en el ejercicio de la profesión, así como, regular y proteger su libertad de ejercicio.
Desde el punto de vista internacional, el CAV es reconocido y forma parte de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), Capítulo Venezuela ante la UNESCO, que reúne 124 países y unos 1.300.000 colegas.
También de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA), conformada por representaciones de gremios de Arquitectos de 32 países, unos 30.333 Arquitectos.
Y de la Regional de Arquitectos de Grupo Andino (RAGA), con sus 80.000 (cifra aproximada) arquitectos de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Venezuela.
El CAV también pertenece a otras asociaciones internacionales como la Red de Bienales de Arquitectura de América Latina (REDBAAL) y la Federación Mundial de Arquitectos Paisajistas (IFLA), igualmente capítulo Venezuela ante UNESCO, somos uno de los 77 países que agrupa. Entre otras asociaciones gremiales.
Ahora bien, en cuanto al ámbito nacional, actualmente, el CAV tiene unos 8.000 miembros inscritos. Pero en Venezuela somos más de 30.000 arquitectos. Es decir, que solo el 25% de los arquitectos está inscrito en el CAV. Y de esos 8.000, hay una diáspora del 30% aproximadamente. Es decir, quedamos unos 5.000 arquitectos en el CAV y solo cerca de 50 estamos solventes en la actualidad.
Y, evidentemente, es muy cuesta arriba avanzar de la manera que deseamos y merecemos con esta realidad. Esta situación compromete a lo que debería ser nuestra principal asociación gremial. Nos limita y dificulta sensiblemente nuestra fortaleza, innovación y consolidación.
Es más, podrán notar que estamos más reconocidos a nivel internacional, a pesar de que tenemos deudas de membresía, que en nuestro propio país.
Somos particulares.
A lo anterior hay que señalar otro aspecto que afecta negativamente al Arquitecto venezolano, en este caso, sobre el tema responsabilidad profesional. Se trata del contenido del Articulo 1.637 del Código Civil, el cual reza:
“Si en el curso de diez años, a contar desde el día en que se ha terminado la construcción de un edificio o de otra obra importante o considerable, una u otra se arruinaren en todo o en parte, o presentaren evidente peligro de ruina por defecto de construcción o por vicio del suelo, el arquitecto y el empresario son responsables.”
Este artículo lo podemos calificar como insólito, negativo, desconsiderado y hasta injusto para el arquitecto. Pues es del conocimiento de todos que los responsables de la estructura de cualquier edificación es el ingeniero, no el arquitecto. Esto es consecuencia de la formación académica del profesional de la Arquitectura en Venezuela.
Esta muy, pero muy complicada situación es consecuencia de una realidad: en Venezuela no tenemos una ley particular para el ejercicio de la arquitectura.
Los Arquitectos nos regimos por la Ley de Ejercicio de la Ingeniería, Arquitectura y Profesiones Afines que data de 1958 y que rige hasta nuestros días.
Y, a la fecha, los arquitectos no hemos logrado separarnos de esa realidad. La inscripción y solvencia de los Arquitectos en el CIV es obligatoria para el ejercicio de la profesión y en el CAV es opcional. Por lo tanto, los Arquitectos somos los únicos profesionales en Venezuela que pagamos doble tributación a los gremios. De ahí que no todos pueden o ven la necesidad de inscribirse en el CAV
¿Y se preguntarán, cómo se mantiene esta institución gremial con tan pocos miembros?
Además de con vocación, porque aquí ningún directivo cobra sueldo o dieta o bono, con inscripciones, solvencias, patrocinios, eventos, publicidad, bienales, en resumen, con gestión.
En atención a los antes descrito, esta Junta Directiva ha introducido un proyecto de Ley de Ejercicio de la Arquitectura ante la Asamblea Nacional tres veces. Anteriores juntas directivas también lo hicieron en su momento, unas cuatro veces.
Nosotros esperamos tener resultados exitosos, pues tener nuestra propia ley nos permitirá, además de independencia económica, que se haga un acto de justicia con los arquitectos venezolanos. Además, aspiramos a:
- Proteger nuestro campo laboral
- Regular y reglamentar relaciones de respeto y provecho con instituciones públicas y privadas
- Honrar compromisos nacionales e internacionales
- Promover un fondo de previsión para el arquitecto y su familia
Y resaltamos de manera especial: definir las responsabilidades y alcances del ejercicio de la Arquitectura en Venezuela.
Ahora bien, volviendo al tema “gestión”, este equipo directivo ha realizado muchos esfuerzos. Entre tales, señalamos
La recuperación y realización de 3 bienales nacionales de Arquitectura que reunieron una muestra de unos 300 trabajos, que contó con jurados nacionales e internacionales.
Más de 40 alianzas y colaboraciones con empresas e instituciones, algunas eventuales, otras permanentes.
Recuperación de la Orden Carlos Raúl Villanueva y el Premio Heriberto González Méndez.
Creación de nuevas condecoraciones dirigidas al reconocimientos y estímulo de los Arquitectos e instituciones y empresas relacionadas.
Programas anuales de celebración de “Julio Mes de la Arquitectura”.
Realización de visitas técnicas en Caracas y en el interior.
Dictado de más de 40 conferencias con destacados maestros a nivel nacional e internacional.
Tener representación y presencia activa en eventos de RAGA, FPAA, IFLA, en varias filiales nacionales y eventos nacionales con financiamiento propio, pues el CAV no cuenta con recursos para financiar ninguna visita al interior y mucho menos al exterior del país.
Publicación de artículos y notas de prensa en temas de actualidad relacionados con la Arquitectura recurrentemente.
En fin, podemos decir, con gran satisfacción que tenemos la satisfacción de a labor cumplida.
Y aspiramos a una pronta renovación de autoridades, pues ya cumplimos nuestro período y hemos tenido que afrontar, desde 2015 un largo periodo involuntario como directivos.
Situación esta complicada y desgastante que no es más que la consecuencia de la errónea gestión de la Comisión Electoral del CAV que estaba encargada de realizar elecciones en 2014.
Afortunadamente ya destituida por el Tribunal Supremo de Justicia, como consecuencia del intento de por dejar por fuera a las filiales estatales que estaban operativas, negándoles el derecho al voto.
Y ya tenemos una nueva Comisión Electoral en funciones. Trabajando para que podamos dar paso a otros colegas que dirijan esta institución gremial que se fundó hace 78 años.
También es importante agradecer. Resaltamos el apoyo del equipo directivo que nos ha acompañado, al Gerente General Tomas Pérez Calderón, al Presidente de la Asamblea de Representantes Arq. Héctor Yepes, al equipo de asesores jurídicos, Crispín Núñez, Jaqueline Ospina, Augusto Méndez y nuestro siempre recordado Dr. Alex Muñoz y a todas las personas e instituciones que han aportado su esfuerzo para llevar adelante este Colegio de Arquitectos de Venezuela.
Y finalmente, dando cumplimiento a la Sentencia Numero 57 de fecha 18 de junio del 2018, de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, continuamos promoviendo y apoyando a las filiales estatales del CAV. Muestra de ello es que vamos a proceder a la firma del Acta de Reactivación de las filiales de Mérida, Barinas y Zulia. Invitamos a los Presidentes de dichas filiales, Aleixandre Villarroel, Marco Antonio García y Cecilia Cardozo, a subir al estrado a firmar las actas.
Gracias a todos y feliz día, colegas.
Caracas, 4 de julio de 2023.